Hernias
Las hernias son unas de las enfermedades más frecuentes, tanto en hombres como en mujeres. Consisten en la salida o protusión de alguna parte del cuerpo por un orificio. Por ello, se van normalmente como «bultos» en zonas donde normalmente no tendrían que estar.
El principal problema de las hernias son las molestias y dolores que ocasionan, así como la posibilidad de que se compliquen (que se estrangulen, se perforen, etc.)
El único tratamiento aceptado actualmente es la operación, que debe hacerse tan pronto como se diagnostica la hernia.
Hernia inguinal o crural

Son las hernias que salen en la ingle. En este caso, la reparación casi siempre se realiza mediante la colocación de un tapón o una malla. Aunque hay diferentes técnicas, una de las más utilizadas es la técnica de Rutkow-Robbins.
Eventraciones

Son las hernias que salen por alguna cicatriz antigua. Pueden ser muy grandes, llegando a plantear un verdadero reto quirúrgico. También suele ser necesaria utilización de mallas, a modo de sábana para reforzar la pared abdominal.
Hernia de hiato

La hernia de hiato se describe con más detalle en el apartado de cirugía digestiva.
Hernia umbilical

Estas hernias aparecen en la zona del ombligo. La reparación consiste en volver a introducir el contenido en el abdomen y cerrar el orificio por el que sale. Para esta cirugía puede ser necesaria la colocación de un tapón o una malla de un material biocompatible.
Hernias
Casi por cualquier orificio puede aparecer una hernia, aunque son mucho menos frecuentes que las anteriores. Siempre hay que tenerlas en cuenta ante un bulto que aparece en sitios “raros”. Algunas de estas hernias reciben el nombre de los cirujanos que las describieron por primera vez. Algunos ejemplos son: la hernia epigástrica, la hernia de Spiegel, la hernia de Bobdaleck o la hernia de Petit.